Raza, también llamada Espíritu de una raza (versión de 1950), es una producción española que sintetiza el ideario del buen español desde la perspectiva del régimen del general Francisco Franco en los primeros años de la posguerra a través de la historia de tres hermanos y sus vicisitudes durante la guerra civil. Se estrenó en 1941, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia y con guion técnico del mismo director y Antonio Román a partir de un argumento de «Jaime de Andrade», seudónimo bajo el que se ocultaba Franco. - Fuente Wikipedia
Patrocinada por el Consejo de la Hispanidad y con una banda sonora interpretada por «las orquestas Nacional, Sinfónica, Filarmónica coaligadas», Raza pretende mostrar el «espíritu abnegado y valeroso que sería propio del ser español y que coincidiría completamente con el ideario nacional-católico del régimen puesto en pie tras la guerra civil».
Quizá por su proximidad temporal con la guerra, la película integra perfectamente material documental de la misma, así como una cuidada ambientación en cuanto a uniformes, cartelería y simbología republicanas, algo no muy usual en películas realizadas bajo el franquismo.
Argumento
La película narra la historia de cuatro hermanos, Isabel, Pedro, José y Jaime, hijos del capitán de navío Pedro Churruca y descendientes de un héroe de la Batalla de Trafalgar: Cosme Damián Churruca, «el más sabio y valeroso marino de su época». Churruca padre, emulando a su ilustre antepasado, muere al principio de la película en Cuba, que aún es provincia española, en una misión suicida contra la Armada de los Estados Unidos. Su muerte es producto de la masonería que domina la política española y que ha abandonado la isla y a los militares españoles que la defienden a su suerte. Antes de partir hacia el martirio, sin embargo, don Pedro hace lo posible por transmitir a sus hijos el espíritu inherente al apellido Churruca, que es el espíritu de los almogávares: «guerreros elegidos, los más representativos de la raza española: firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar».
José hace gala desde su más tierna infancia de ese espíritu almogávar. No así Pedro, en quien vemos una preocupación constante por el dinero y una cierta tendencia a la mentira y la trampa. Isabel, por su parte, es una niña modelo. José seguirá, como su padre, la carrera militar. Isabel se casará con otro militar. Pedro, al contrario que su hermano, será diputado republicano y exigirá rápidamente su parte de la herencia familiar para sufragar su carrera política. El cuarto hijo, Jaime —aún un bebé cuando murió su padre— ingresará en una orden religiosa.
Estalla la guerra civil. Isabel está con su marido en zona nacional. Pedro y José se hallan en el Madrid republicano asediado. El primero ocupa un importante cargo, aparentemente en las instituciones de defensa de la ciudad. El segundo es capturado a causa de sus actividades quintacolumnistas y condenado a muerte, sentencia que su hermano, preocupado por sí mismo, no intenta revocar. José es fusilado, pero un milagro hace que los impactos de bala no lleguen a quitarle la vida. Trasladado por Marisol, una mujer que lo ama, a la clínica de un médico partidario de Franco, se repone de sus heridas y adquiere una nueva identidad que le permitirá pasarse a la zona nacional. Al fraile Jaime la guerra le pilla, para su desgracia, en zona republicana también: en Barcelona. Poco después del fusilamiento de su hermano, él es fusilado a su vez (y muere) junto a los demás frailes por un pelotón de milicianos «malhablados y sin afeitar» que asaltan el convento y lo destrozan. Tiene la oportunidad de salvarse invocando el nombre de su hermano Pedro (que ha sido destinado a Barcelona), pero fiel a su apellido y a sus compañeros, rehúsa todo privilegio.
José logra pasar a zona nacional gracias a la ayuda de un dentista que tuvo «un pasado malo de izquierdismo», lo que le dio «influencia en aquella sociedad corrompida» [sic]. Llega hasta el frente del País Vasco, donde se encuentra su cuñado, el capitán Echevarría, que siente tentaciones de desertar y cruzar las líneas para reunirse con su esposa, Isabel Churruca y sus dos hijos, atrapados en el Bilbao republicano. José Churruca lo evita, y pronto se resuelve la situación con un desenlace feliz: las tropas nacionales derrotan a las Brigadas Internacionales que defienden la capital vizcaína y la familia se reúne.
Hundido el frente norte, el ejército de Franco se prepara para atacar en el frente de Aragón. En el estado mayor de Barcelona encontramos a Pedro, ahora vestido con un uniforme del ejército republicano, preparando la defensa frente al inminente ataque. Pedro debe hacer frente a los prejuicios de un individuo de mal aspecto y peores modales (tal vez sea Valentín González, El Campesino), quien afirma que alguien con el apellido Churruca no puede servir debidamente a la causa de la República. Pedro aún no lo sabe, pero instantes después comprobará que el miliciano está en lo cierto: una mujer le visita para pedirle que le entregue una copia del estado de fuerzas en el frente de Aragón para pasárselo a los nacionales. Pedro, escandalizado, le dice que no puede traicionar a los suyos. La mujer le replica que «no es posible que tenga como suyos a los asesinos de su familia y de tantas familias honorables y rectas». Tocado por el argumento, Pedro le entrega los planos del frente. Sin embargo, la operación se descubre, para regocijo del jefe miliciano malencarado, y los planos no llegan a poder de los nacionales. Enfrentado a la muerte, Pedro parece recuperar ese espíritu almogávar que no había acabado de penetrar en él: «sin planos y aún sin armas», les espeta a los rojos, las tropas de Franco «ganarán la batalla contra los hombres huecos», ya que ellos, quienes «sienten en el fondo de su espíritu la semilla superior de la raza» son los «elegidos para la gran empresa de devolver a España a su destino».
La película se cierra con los supervivientes de la familia Churruca asistiendo al desfile de la Victoria, presidido por Franco.
Reparto
| Intérprete | Personaje |
|---|---|
| Alfredo Mayo | José Churruca |
| Ana Mariscal | Marisol Mendoza |
| José Nieto | Pedro Churruca |
| Blanca de Silos | Isabel Churruca |
| Rosina Mendía | Isabel Acuña de Churruca |
| Pilar Soler | Espía nacional |
| Julio Rey de las Heras | Padre de Pedro Churruca |
| Luis Arroyo | Jaime Churruca |
| Raúl Cancio | Luis Echevarría |
| Manuel Arbó | Señor Echevarría |
| Mercedes Llofríu | Isabel Churruca, niña |
| Eduardo González | Niño |
| Consuelo Loygorri | Hija de Luis |
| Ángel Martínez | Pedro Churruca, niño |
| Francisco Camoiras | José Churruca, niño |
| José Crevillent | Hijo de Luis |
| Juan Calvo | Campesino |
| Vicente Soler | Dr. Vera |
| Fernando Fresno | Padre Palomeque |
| Antonio Armet | General Vicente Rojo |
| Pablo Álvarez Rubio | Comandante Nacional |
| Fulgencio Nogueras | Administrativo Cervera |
| Domingo Rivas | Ingeniero coronel |
| Manuel Soto | Almirante de la Base |
| Pablo Hidalgo | Don Luis |
| Ignacio Mateo | Col. Pardo |
| Antonio Zaballos | Sacerdote |
| Santiago Rivero | Capitán Ingeniero |
| Luis Latorre | Dr. Gómez Ulloa |
| Horacio Socías | Padre Prior |
| Erasmo Pascual | Miliciano |
| Joaquín Regález | Voluntario |
| María Saco | Tía Lola |
| Carmen Trejo | Segundo Espía Nacional |
| Mario Berriatúa | José de Sandoval |
| Alicia Romay | |
| José Luis Sáenz de Heredia | Chófer de la camioneta |

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